
Hoy vamos a abordar un caso clínico muy completo que ilustra perfectamente la complejidad de las relaciones entre diferentes zonas del cuerpo cuando se presenta un dolor musculoesquelético. En esta ocasión, Inma acude a consulta refiriendo dos focos de molestia principales: dolor en la zona baja del cuello, a nivel cervical, y dolor en la zona lumbar derecha, concretamente en el área que ella describe como «desde donde empieza el culete hasta donde empiezan las costillas». Como fisioterapeuta, sé que estos dolores no son independientes, sino que suelen estar relacionados a través de cadenas musculares, desequilibrios posturales y disfunciones viscerales que es necesario explorar para llegar a la raíz del problema. Vamos a realizar una valoración completa y un tratamiento integral que aborde todas las áreas implicadas, combinando técnicas de osteopatía, terapia manual y punción seca para conseguir los mejores resultados.
Valoración Postural y Diagnóstico Inicial
Comenzamos la sesión con una valoración postural de Inma en bipedestación. Observamos su columna vertebral y llama poderosamente la atención que parece tener una rectificación importante, es decir, carece de las curvaturas fisiológicas normales. Presenta muy poca curvatura a nivel lumbar y también un aplanamiento en la zona dorsal. A la palpación, Inma refiere dolor al nivel del cuadrado lumbar derecho, un músculo profundo que se extiende desde la cresta ilíaca hasta la última costilla y las vértebras lumbares. Por la sintomatología que describe, parece que el origen es muscular, pero no podemos quedarnos solo con esa primera impresión. Vamos a palpar las apófisis espinosas para localizar con precisión los segmentos vertebrales que le duelen. Le pregunto: «Dime cuál te molesta». Identificamos dolor en L2, L3, y también a nivel de L1, que es justo la zona donde ella se quejaba inicialmente. Subimos a la zona cervical y vamos a mirar la charnela cervicotorácica, esa zona de transición entre las vértebras cervicales y dorsales. Le pido que gire la cabeza hacia la derecha y que coja aire profundo. Al soltar, observamos que también tiene la primera costilla elevada en el lado derecho, un hallazgo muy relevante porque la primera costilla tiene relación directa con los escalenos, el plexo braquial y puede arrastrar dolores de cabeza, algo que Inma también refiere. Perfecto, ya tenemos una primera orientación diagnóstica.
Evaluación en Decúbito y Test Específicos
Tumbamos a Inma boca arriba para continuar con la valoración. Observamos sus pies y vemos que las piernas tienen más o menos la misma longitud, lo que descarta una dismetría significativa. Vamos a movilizar la articulación tibiotarsiana, el tobillo, y el test de descompresión sale bien, lo que indica que no hay restricciones importantes en esa zona. Pasamos a valorar el pubis. Le pido que junte las piernas con fuerza y que luego las separe. El test no muestra alteraciones significativas. Sin embargo, a la palpación del abdomen, noto una tensión importante a nivel de la fosa ilíaca derecha. Le pregunto si le duele ahí y me confirma que sí, que tiene molestia. Parece más profundo que el simple tejido abdominal subcutáneo, más bien parece una tensión de origen intestinal. Es interesante porque la sintomatología nos ha llevado a la duodécima vértebra dorsal, que es donde se insertan los pilares del diafragma. Al palpar esa zona, la tensión es máxima, apenas puedo penetrar con mis dedos. Esto es muy importante porque el diafragma no es solo un músculo respiratorio, sino que tiene conexiones fasciales con toda la columna vertebral y con las vísceras. Un diafragma tenso puede generar dolor referido a la zona lumbar y cervical.
Manipulación Osteopática de la Columna
Vamos a realizar un test de Gillet para valorar la movilidad de los huesos ilíacos. Este test me confirma que el ilíaco derecho está en posición anterior, es decir, está rotado hacia delante. Esto es un hallazgo relevante que puede estar contribuyendo a la sintomatología lumbar. Coloco a Inma de lado, hacia mí, y le pido que se relaje y se deje llevar. Realizamos una primera manipulación. «Cogemos el aire, soltamos, y ahí está». Escuchamos un clic que indica que la articulación ha recuperado su movilidad. Subimos ahora a nivel lumbar. Todas las lumbares han saltado, lo que indica que estaban bloqueadas. Vamos a la duodécima dorsal, a nivel de la charnela. Le pido que lleve las rodillas hacia mí, que estaban en extensión, y las flexionamos. «Coges el aire, sueltas, muy bien». Otra manipulación más. Le pedimos que se ponga boca abajo para abordar la charnela cervicotorácica derecha, que había dado positiva en la valoración inicial. Recordemos que esta era una de las zonas donde ella refería dolor cervical. «Relájame aquí, así, muy bien».
Movilización Articular para Recuperar Curvaturas
Tras las manipulaciones, paso a Inma boca arriba nuevamente. Vamos a empezar a articular la columna, que como hemos dicho, tiene una rectificación importante, le falta la lordosis lumbar y presenta aplanamiento dorsal. Vamos a empezar a bombear para ganar esa lordosis. Coloco mis dedos en las apófisis espinosas y realizo un bombeo rítmico. Para los que tengáis rectificaciones lumbares, ya tengo varios vídeos en el canal sobre este tema, pero aquí vamos a trabajar específicamente. Vamos a bombear a nivel dorsal, a articular las costillas con las vértebras. Fijo la espinosa y articulo hacia arriba, dando movilidad a esta columna tan rígida. Luego bajamos al revés, fijo espinosa y transversa, y bombeo ahí donde noto más restricción. Me quedo en ese punto, trabajando suavemente. Es muy importante también revisar cualquier cicatriz que tenga el paciente. Inma tiene un lipoma pequeñito en la espalda y tenemos que valorar si está despegado, si no tiene capas profundas adheridas. En este caso está bastante bien, pero es algo que siempre hay que revisar. Hacemos lo mismo del otro lado, desde dorsal 12 hasta arriba, articulando para recuperar la movilidad. Y también a nivel cervical, muy suavecito, para ganar esa lordosis cervical que le falta. Esto, por supuesto, lo tendría que hacer un profesional sanitario cualificado.
Liberación de Cinturas y Abordaje del Cuadrado Lumbar
Vamos a liberar los brazos, que es fundamental para los dolores cervicales. Liberamos el húmero, traccionamos hacia mí y hacia arriba, hacia el techo. Movilizamos también la escápula. «Relaja, relaja». Hacemos movilizaciones suaves. Este hombro derecho estaba mucho más denso, más rígido, mientras que el izquierdo es más flexible. Es muy importante soltar las cinturas escapulares para el dolor cervical bajo. Una vez tenemos todo esto, nos centramos en el cuadrado lumbar derecho, que era una de las principales quejas de Inma. Aquí hay un punto gatillo, una banda tensa muy evidente. Vamos a trabajar ese cuadrado lumbar haciendo pases profundos en seco, con la mano, para preparar el tejido. Seguidamente, voy a realizar una punción seca del cuadrado lumbar, que es mucho más rápido y efectivo que estar ahí masajeando sin conseguir liberar la contractura profunda. Articulamos un poco a nivel lumbar, buscamos la zona de mayor restricción. «Hacia donde no va, ahí me cuesta más, pues me quedo ahí». Hacemos pases profundos con el codo o el pulgar. Aquí se acaba el cuadrado lumbar, separo, bajo, me quedo, y separo el paravertebral. Hacemos pases longitudinales y verticales para despegar la masa muscular.
Punción Seca del Cuadrado Lumbar
Limpiamos la zona para hacer la punción. Preparamos la aguja y localizamos el punto exacto. El cuadrado lumbar es un músculo, como su nombre indica, cuadrado, así que tenemos que identificar bien sus bordes. Inma tiene dolor aquí. Yo voy a entrar siempre hacia arriba y hacia dentro, con una dirección que asegure que estamos en el vientre muscular. Lo importante es tener correctamente cogido el músculo, saber directamente que estamos sobre él. Aquí se acaba el músculo, nunca iríamos más abajo de esto, nos quedamos en la parte media. Muy bien, iríamos en este sentido o en el contrario. En este caso, voy a ir donde más noto tensión. Hacemos algunas entradas y salidas rápidas, y observamos que ha dado un espasmo, una respuesta de contracción local. Genial, eso indica que hemos acertado con el punto. La punción ya estaría realizada. Aplico un poco de mi crema, que muchos me preguntáis cómo la hago. Es muy fácil: aceite de oliva y cera de abeja. Pero bueno, si llegamos al millón de suscriptores, os haré un vídeo desde mi casa mostrando el proceso.
Relajación Global y Trabajo Fascial
Comenzamos a relajar toda la columna, toda la espalda. Se agradece un montón este momento. Empezamos superficial, desde abajo hasta arriba, muy suave. Hacemos amasamiento del cuadrado lumbar, vamos subiendo con el borde de la mano, presiones profundas. Aquí tiene una pequeña contractura en el angular de la escápula y en el trapecio. Movilizamos hasta arriba, hasta la base del cráneo. Hacemos pases hacia arriba, llegamos hasta la inserción del trapecio en el occipital, y volvemos a bajar. Vamos hacia arriba y subimos el trapecio. Hacemos pases en los paravertebrales, donde hay más tensión me quedo un rato, y bajamos. Con la manipulación que hemos hecho a nivel de la charnela cervicotorácica, la verdad es que la musculatura se ha relajado por completo. Tenía un bloqueo más bien articular que muscular, porque ahora lo noto bastante bien.
Estiramientos y Trabajo Diafragmático
Vamos a trabajar el estiramiento del cuadrado lumbar y luego vamos a abordar el diafragma, que vimos al principio que tenía mucha tensión. Paso a Inma boca arriba nuevamente. Vamos a relajar el cuello, a ganar esa lordosis cervical que le faltaba. Traccionamos suavemente hacia arriba, y vamos viendo cómo todas las vértebras se van relajando y ganando flexibilidad. Hacemos unos estiramientos laterales del cuello, muy suaves, y nos vamos al centro frénico y a la relajación del diafragma. Le pido que coja aire, que hinche las costillas, y que suelte. Voy a colocar mis dedos justo debajo del reborde costal. Cuando ella suelta el aire, intento introducir los dedos suavemente por dentro de las costillas. Fijo ahí, y le pido que vuelva a coger aire. Acompaño abriendo mis manos, y cuando suelta, intento ganar un poco más de profundidad. Poco a poco, el diafragma va cediendo. Podemos vibrar suavemente con las manos mientras ella exhala, lo que ayuda a relajar aún más. Hacemos lo mismo del otro lado. «Coges aire, sueltas, y ahí nos quedamos». Incluso podemos, con una mano, seguir ganando mientras la otra sostiene. Hacemos pases transversos sobre el diafragma, ayudando a liberar sus fibras.
Abordaje Visceral: Colon y Zona Pélvica
Antes hemos visto bastante tensión en la zona abdominal, más profunda que superficial. Voy a profundizar un poco más, paso la capa del abdominal y me quedo en la zona visceral. Ahí noto más tensión, y además tiene un punto de dolor. Le pido que haga como una pequeña contracción del abdomen para diferenciar si es muscular o visceral. La molestia no cambia, así que me voy a la zona visceral. Vamos a trabajar el sigma, que es la parte final del colon descendente, justo antes del recto. Aquí sí veo tensión. Cojo el tejido, lo llevo hacia mí, y le pido que coja aire. Al soltar, aprovecho para ganar profundidad y liberar. Perfecto. Ahora nos vamos a la válvula ileocecal, en la fosa ilíaca derecha. Ahí también noto bastante tensión. Vamos a hacer una técnica funcional. Coloco mi mano, y voy a ver hacia dónde me lleva la tensión. Si es arriba o abajo, en sentido horario o antihorario. Me quedo donde veo que hay más libertad de movimiento, donde el tejido me lleva. Le pedimos que respire tranquilamente, y observamos cómo la mano va siendo llevada por la liberación de los tejidos. Esto es una técnica funcional, vamos a favor de la tensión, sin forzar. Poco a poco, notamos cómo se va soltando. Tardamos unos minutillos, observando cómo se va relajando. Es importante hacerlo con calma. Cuando notamos que la liberación se ha completado, soltamos la mano lentamente. Recordad lo que os he dicho siempre: si te duele el lumbar, hay que revisar la parte anterior, el tema visceral es muy importante. Aunque la paciente no tenga reflujo, ni gases, ni malas digestiones, ni vaya mal al baño, hay que revisarlo por si acaso. Inma no tenía nada de eso, pero al poner la mano he notado tensión y al apretar le molestaba. Así que no nos cuesta nada liberarlo.
Finalización del Tratamiento
Vamos al ángulo hepático, la flexura cólica derecha, donde el colon ascendente se encuentra con el transverso. Cogemos el aire, abrimos suavemente con la mano, y soltamos. Lo que estoy haciendo es abrir las asas del ascendente con el transverso, liberando esa zona. Para terminar, hacemos una hemodinámica global. Le pedimos que coja aire, y al soltar, acompañamos con un movimiento suave de bombeo. Varias repeticiones. Esto ayuda a reactivar la circulación y a integrar todo el trabajo realizado. Así que bueno, voy a seguir con Inma un rato más para afianzar los resultados. Espero que os haya gustado este caso clínico y que os sirva para entender la importancia de abordar el cuerpo de forma integral, sin quedarnos solo en la zona del dolor. El dolor lumbar puede tener su origen en un diafragma tenso, el dolor cervical en una primera costilla bloqueada, y todo puede estar relacionado con tensiones viscerales que pasan desapercibidas si no se exploran. Dejad vuestros comentarios y suscribíos al canal para no perderos los próximos vídeos. Nos vemos.
