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Masaje reductor de vientre: maniobras para deshinchar y eliminar grasa

Masaje reductor de vientre
Índice

    ¿Tienes acumulación de grasa en el abdomen o sientes que esa “barriga hinchada” no se va con facilidad? En el siguiente artículo te explico paso a paso un masaje reductor para el vientre basado en una transcripción del vídeo mencionado, junto con algunos matices para que lo apliques de forma más consciente.

    ¿Por qué se produce ese volumen abdominal?

    Desde el inicio se menciona que el volumen abdominal tiene dos orígenes principales:

    • Acumulación de tejido adiposo externo (la clásica grasa que se ve “por fuera”).
    • Hinchazón interna: retención de líquidos, heces, inflamación visceral.
      La autora asegura que “obviamente todo esto es parcial” y que no existe nada tan efectivo como “seguir una dieta limpia basada en frutas y verduras con muy poca proteína” para reducir ambos factores: la grasa y la inflamación.

    Según un artículo de apoyo, los masajes reductores pueden “ayudar a disolver los depósitos de grasa localizada” y también “combatir la hinchazón del vientre” al mejorar la circulación y el drenaje linfático.
    Por lo tanto, este masaje debe entenderse como un complemento, no como la solución única.

    Consideraciones previas antes de empezar

    Antes de realizar las maniobras, se destacan algunos puntos clave:

    • Ritmo: lento y suave en general, sin cambios bruscos de velocidad ni presión excesiva.
    • Intensidad: baja en la mayoría de ocasiones, excepto en una maniobra más intensa (y un poco incómoda, pero no dolorosa).
    • Respiración: fluida y coordinada con el ritmo del masaje; la persona que recibe debe respirar cómodamente.
    • Producto: se recomienda usar crema o aceite “que no se absorba demasiado rápido”, para permitir que la piel “deslice” lo justo, ni quede muy suelta ni se quede sin fricción.
    • Seguridad: “no eres un profesional, no provoques dolor”. Si se siente mucho dolor o molestias, se debe reducir intensidad.

    Estas indicaciones coinciden con lo que otros sitios señalan: por ejemplo, que los movimientos deben ser simétricos, fluidos, en sentido adecuado, y que la intensidad debe adaptarse a la tolerancia de la piel.

    Las 4 maniobras básicas

    Aquí van explicadas en el orden propuesto, adaptadas para que puedas aplicarlas a tu pareja o a ti mismo.

    1. Distribuir el producto + trabajo de la zona interna
      • Aplica crema o aceite por toda el abdomen y los laterales.
      • Coloca las manos de lado a lado del ombligo, desliza hacia fuera sin levantar las manos de la piel; luego giras, abres, separas y vuelves a deslizar.
      • El objetivo es “vaciar la parte interna”, movilizar tejido superficial y preparar para lo que sigue.
    2. Amasado visceral
      • Con ambas manos sobre el abdomen, realiza un amasado más profundo para movilizar las vísceras (intestino, colon).
      • Puedes hacer un movimiento descendente desde la parte superior, arrastrando el tejido como “queriendo llevar todo hacia un lado”.
      • Se puede escuchar un ligero “crujido” o sensación de movimiento interno al hacerlo con ligera presión.
    3. Movimiento circular superficial (cutáneo)
      • Con la palma de las manos haz círculos en el abdomen, siempre en el sentido de las agujas del reloj (sentido del tránsito intestinal).
      • Primero de forma superficial, luego se puede profundizar levemente.
      • Este paso prepara la zona externa para trabajar la grasa más “visible”.
    4. Arrastre profundo en forma de “U invertida” y “pinzamiento rodante”
      • Divide la zona en tres partes: colon descendente (lado izquierdo hacia abajo), transverso (across) y ascendente (lado derecho hacia arriba).
      • Con una mano debajo y la otra encima, arrastra la piel hacia abajo mediante presión + giro, repitiendo en cada sección.
      • Luego aplica el pinzamiento rodante: pellizca la piel, enrolla hacia arriba y abajo, hacia el centro; se busca activar el flujo sanguíneo y romper un poco el tejido adiposo externo.
      • Este paso sí puede incomodar algo y es más intenso, pero nunca debe llegar a dolor insoportable. Si al día siguiente la piel está demasiado dolorida, se ha exagerado.

    La manipulación de la grasa externa mediante pinzas y rodillos se menciona en otros artículos como una técnica útil para activar la circulación y movilizar el tejido adiposo.

    Frecuencia y recomendaciones de uso

    • Se puede hacer en pareja (uno hará el masaje al otro) o solo (ajustando para automasaje).
    • Idealmente, hacerlo una vez al día o cada dos días durante un periodo, pero complementándolo con dieta y ejercicio, como ya se ha dicho.
    • Puedes combinarlo con técnicas de digestión, dieta alcalina o métodos para evitar hinchazón intestinal (la transcripción lo menciona al final).
    • Es mejor hacerlo cuando la persona está relajada, no justo después de comer para evitar malestar digestivo.

    Precauciones

    • Evita realizarlo con presión excesiva en personas con problemas médicos: hernias, embarazo, problemas intestinales severos o patologías cutáneas.
    • Si existe dolor intenso, moretones, o la persona tiene sensibilidad especial, reduce la intensidad o suspende.
    • No sustituye un programa de ejercicio, alimentación saludable y, si aplica, asesoramiento profesional.

    Este masaje puede convertirse en una herramienta práctica para acompañar el proceso de reducción de barriga, tanto desde la grasa acumulada como desde la hinchazón interna. Pero recuerda que por sí solo no hará milagros ni reemplaza otros hábitos saludables. Prácticalo con consciencia, ritmo suave, buena intención… y verás cómo se convierte en un aliado para tu bienestar físico y estético.