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Causas y tratamientos para el vientre hinchado

Causas y tratamientos para el vientre hinchado
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    El vientre hinchado es una molestia que afecta a una gran parte de la población. No solo tiene una implicación estética —esa sensación de “estar inflado” o parecer embarazado—, sino que también puede generar incomodidad física, pesadez y alteraciones en la postura corporal. Según explica el fisioterapeuta y experto en psiconeuroinmunología clínica Néstor Sánchez, existen cuatro grandes causas que pueden provocar esta distensión abdominal, y conocerlas es el primer paso para encontrar una solución efectiva.

    Las cuatro causas principales del vientre hinchado

    De acuerdo con Sánchez, la literatura médica identifica cuatro factores principales detrás de la distensión abdominal:

    1. Aumento del volumen intestinal: suele deberse a una acumulación de gases o heces en el intestino.
    2. Dificultades en la eliminación de residuos: cuando el proceso digestivo deja restos que no se eliminan correctamente, estos pueden fermentar y generar hinchazón.
    3. Movimiento paradójico de los músculos abdominales: se trata de una distensión de la pared abdominal acompañada de una contracción excesiva del diafragma, lo que presiona las vísceras y genera sensación de presión interna.
    4. Aumento de la sensibilidad abdominal: en algunos casos, la percepción del abdomen distendido es más intensa de lo que realmente se observa a nivel físico.

    De estas causas, la más común —y sobre la que se centra el especialista— es la acumulación de gas por fermentación excesiva de los alimentos.

    Cuando la digestión no se completa: el papel de la fermentación

    El exceso de fermentación se produce cuando los alimentos no son correctamente procesados en las distintas etapas de la digestión. En condiciones normales, el estómago genera jugo gástrico con ácido clorhídrico, que activa la secreción de enzimas pancreáticas y la liberación de bilis por parte de la vesícula biliar. Este proceso permite absorber los nutrientes y eliminar los residuos sin complicaciones.

    Sin embargo, cuando este sistema falla —ya sea por una baja producción de ácido gástrico, enzimas o bilis—, los alimentos permanecen más tiempo en el intestino y las bacterias comienzan a fermentarlos. Esta fermentación produce gases que distienden el abdomen y generan esa sensación de plenitud e incomodidad.

    El sobrecrecimiento bacteriano en el intestino delgado (SIBO)

    Un fenómeno muy asociado al vientre hinchado es el sobrecrecimiento bacteriano en el intestino delgado, conocido como SIBO (Small Intestinal Bacterial Overgrowth).
    Normalmente, las bacterias beneficiosas se concentran en el intestino grueso, pero por distintas razones —como una mala digestión o un tránsito intestinal lento— pueden migrar hacia el intestino delgado, donde no deberían estar en grandes cantidades.

    Cuando esto ocurre, los alimentos comienzan a fermentar prematuramente, generando gases y malestar abdominal. Este problema es cada vez más común y puede estar relacionado con otras patologías digestivas más complejas.

    Factores que reducen la función digestiva

    Entre las causas que dificultan una digestión eficiente, Néstor Sánchez destaca:

    • Infecciones prolongadas (como la provocada por Helicobacter pylori).
    • Dietas pobres en proteínas, que reducen la estimulación para producir ácido gástrico.
    • Uso prolongado de “protectores gástricos”, que en realidad inhiben la función digestiva natural.
    • Procesos inflamatorios crónicos en el estómago o el intestino.

    Cuando el ácido gástrico no cumple su función, entran más bacterias al organismo y los alimentos tienden a fermentar.

    Estimular la digestión de forma natural

    Para aumentar la producción de ácido gástrico

    Algunos remedios naturales pueden ayudar a estimular el estómago y mejorar la digestión:

    • Zumo de limón antes de las comidas.
    • Jugo de apio o verduras de hoja verde.
    • Infusiones de jengibre o flores amargas como el boldo.

    El jengibre, en particular, se ha utilizado tradicionalmente por su capacidad de activar la secreción de ácido clorhídrico y mejorar la digestión general.

    Para favorecer la producción de bilis y enzimas pancreáticas

    La bilis cumple una doble función: ayuda a digerir las grasas y actúa como agente antibacteriano. Para estimular su liberación, se recomienda:

    • Tomar una cucharadita de aceite de oliva virgen extra con unas gotas de limón en ayunas.
    • Consumir alimentos de sabor amargo, que activan los reflejos digestivos naturales.

    Este sencillo hábito puede ser especialmente útil si los gases no tienen mal olor (metano) y se acompañan de estreñimiento, ya que el aceite de oliva ayuda a regular el tránsito intestinal.

    La dieta baja en FODMAPs

    Otra herramienta eficaz para reducir la fermentación intestinal es la dieta baja en FODMAPs, propuesta por la American Journal of Gastroenterology.
    Esta dieta limita los carbohidratos de rápida fermentación, seleccionando frutas, verduras y cereales que producen menos gas. Puede encontrarse fácilmente en recursos en línea y suele recomendarse durante un periodo temporal para reducir los síntomas de hinchazón.

    El papel del complejo motor migratorio

    El complejo motor migratorio actúa como un “sistema de limpieza” del intestino. Entre comidas, produce una serie de contracciones que arrastran los restos alimenticios y bacterias hacia el colon, evitando que se acumulen en el intestino delgado.

    Cuando comemos con demasiada frecuencia, este mecanismo no tiene tiempo de activarse. Por eso, una medida sencilla y efectiva para reducir la distensión abdominal es espaciar las comidas y permitir que el organismo tenga periodos de descanso digestivo. En algunos casos, incluso bastan dos comidas completas al día para permitir una limpieza intestinal adecuada.

    Tratamientos naturales frente a los antibióticos

    El tratamiento médico convencional del sobrecrecimiento bacteriano suele incluir antibióticos, pero estos pueden tener efectos secundarios y generar recurrencias. Investigaciones de la Universidad Johns Hopkins han demostrado que los tratamientos naturales con aceites esenciales pueden ser igual de efectivos.

    Entre los más útiles destacan:

    • Tomillo
    • Orégano
    • Melisa (toronjil)
    • Pau d’Arco

    Estos pueden tomarse en forma de infusiones o suplementos, ayudando a controlar la fermentación sin los efectos adversos de los antibióticos.

    Cómo reducir el vientre hinchado en el día a día

    Para abordar el problema de forma integral, Sánchez resume las claves principales:

    1. Reducir o eliminar alimentos altos en FODMAPs durante un tiempo.
    2. Espaciar las comidas para permitir la limpieza intestinal.
    3. Tomar una cucharadita de aceite de oliva con limón en ayunas.
    4. Incluir infusiones de jengibre, tomillo y orégano después de las comidas.

    Con estas medidas simples pero efectivas, muchas personas logran reducir significativamente la hinchazón abdominal y recuperar una sensación de ligereza y bienestar.

    El vientre hinchado no es solo una cuestión estética: es una señal de que el sistema digestivo necesita apoyo. Con un enfoque basado en la fisiología y en hábitos naturales, es posible devolverle al cuerpo su equilibrio y confort digestivo.